
Encaja tus zapatillas
Al volver de entrenar, mete cada zapatilla en un brazo.

Mete las zapatillas, gira la rueda y olvídate. Aire cálido por dentro para que vuelvan a estar secas y frescas.
Tus zapatillas, secas y sin olor para el próximo entreno. Después de correr o de una sesión de gimnasio, el sudor se queda dentro de la zapatilla y es esa humedad la que alimenta el mal olor. Este secador lleva aire cálido hasta la puntera a una temperatura constante y suave.
Cómo se usa: 1) encaja cada zapatilla en un brazo; 2) gira la rueda para elegir el tiempo; 3) se apaga solo cuando termina.

Pasa el ratón (o toca) los puntos naranjas de la foto.
Giras y eliges 30, 60, 90 o 120 minutos. La pantalla te enseña lo que queda.
El aire cálido sale en 360° justo dentro de la zapatilla, donde se acumula la humedad.
Se adaptan a zapatillas grandes y pequeñas, botas y calcetines, y se pliegan para guardarlo.
El aire entra por la base y sale cálido por los brazos, a temperatura constante.
Para llevarlo de casa al gimnasio o de viaje.
Tres gestos y te olvidas.

Al volver de entrenar, mete cada zapatilla en un brazo.

Elige el tiempo. El aire cálido se pone a trabajar por dentro.

Se apaga sola. Secas, frescas y sin olor.
¿Otra duda? Escríbenos desde la página de contacto y te respondemos.
Para el sudor de un entreno normal suele bastar con 1-2 horas; si han cogido lluvia, déjalo más tiempo con el temporizador.
Trabaja a una temperatura constante y suave, pensada para secar sin deformar el tejido ni despegar las suelas.
Sí. Los brazos curvos entran en botas y botines, y también puedes secar calcetines o guantes.
Sí: eliges el tiempo con la rueda y se apaga solo cuando termina.